El científico frente a la sociedad  
Artículo de opinión  
Calidad y posgrado en México  
Postgraduate studies and quality in Mexico  
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,2  
NICTÉ ORTIZ-VILLANUEVA  
Resumen  
Abstract  
La calidad en educación se define desde distintas perspectivas. En  
México, el esfuerzo por lograr la cobertura de la demanda educativa  
ha dejado de lado aspectos esenciales en la formación. Se han hecho  
grandes esfuerzos por mejorar la educación y evaluar sus resultados.  
En los estudios de posgrado se han creado indicadores de calidad  
pero estos no consideran aspectos de formación humana, por lo  
cual, es momento de reconstruir el actuar de las IES a fin de potenciar  
la integridad de los seres humanos inmersos en la sociedad.  
Educational Quality is defined from different perspectives. In  
Mexico, the effort to achieve coverage of educational demand  
has neglected essential aspects in training. There are many efforts  
to improve education and evaluate its results. Postgraduate studies  
in México are evaluated by CONACYT with special indicators. It  
is time to develop a new way to perform in the superior institutions.  
Keywords: educational quality-postgraduate studies-human  
development.  
Palabras clave: calidad de la educación - estudios de posgrado-  
desarrollo humano.  
Introducción  
alidad es un concepto usado en las recientes décadas para expresar el nivel de cumplimiento de  
normas de diversos artículos, procesos y servicios para satisfacer las necesidades del usuario.  
La búsqueda de la calidad en educación es el resultado de un proceso de globalización. En  
C
México, los programas de posgrado son evaluados a fin de conocer los atributos con los que cuenta para  
pertenecer al Padrón Nacional de Posgrado de Calidad (PNPC) de CONACYT. El ingreso a este padrón,  
les permite a los programas allegarse de recursos federales, lo cual contribuye al desarrollo de los mismos  
y al cumplimiento de sus objetivos. La misión de este programa es «fomentar la mejora continua y el  
aseguramientodelacalidaddelposgradonacional, paraincrementarlascapacidadescientíficas, humanísticas,  
tecnológicas y de innovación en el país» (CONACYT, 2011).  
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Centro de Investigación en Materiales Avanzados, S.C. Departamento de Posgrado. Av. Miguel de Cervantes 120, Complejo Industrial  
Chihuahua. Chihuahua, Chih., México. 31109. Tel.: +52 (614) 439-1100. Fax.: +52 (614) 439-4884.  
Dirección electrónica del autor de correspondencia: nicte.ortiz@cimav.edu.mx.  
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NICTÉ ORTIZ-VILLANUEVA: Calidad y posgrado en México  
En México existen casi tres millones de  
sociales y humanidades y desarrollo e innovación  
tecnológica. Se trata de uno de los actores más  
relevantes en la generación de conocimiento en  
México, pues cuentan con un alto nivel de producción  
científica.  
estudiantes de nivel superior, de los cuales menos  
del 1% son estudiantes de posgrado. Esto es una  
cifra muy baja, si se toma en cuenta que cerca del  
3
0% de la población en México, que asciende  
actualmente a más de 112 millones de personas, está  
entre los 15 y 29 años de edad. Sin embargo, el  
promedio general de educación en México es de  
hasta tercer año de secundaria, según el Censo de  
Población y Vivienda 2010. El estudio poblacional  
señala, que en diez años, el promedio de escolaridad  
se ha incrementado en un año de educación, de  
segundo de secundaria a tercero, y considera que  
Sin embargo, a pesar de los esfuerzos por cubrir  
la demanda educativa en México, la cantidad no  
necesariamente representa calidad.  
Indicadores de calidad en posgrado  
en México  
El Padrón Nacional de Posgrados de Calidad  
cuenta con dos niveles de clasificación:  
«
este avance es importante para el desarrollo  
productivo del país, pues implica que las personas  
con edad laboral están cada vez mejor preparadas»  
a) Padrón Nacional de Posgrado  
b) Programa de Fomento a la Calidad  
(ibid, 43). Esto ejemplifica el criterio que con respecto  
El sistema propone una evaluación de la calidad  
del posgrado con base en el análisis de seis categorías:  
a la calidad educativa existe en México, en donde se  
le da prioridad a la educación básica, debido a que  
aún no se ha logrado la cobertura total. La información  
censal corrobora que 94.7% de la población de 6 a  
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3
.-Estructura del programa  
.-Estudiantes  
1
4 años asiste a la escuela, lo cual muestra una  
.-Personal académico  
mejora, puesto que la tasa de analfabetismo de la  
población de 15 años y más disminuyó 5.5 puntos  
porcentuales entre 1990 y 2010. En 1990, 12.4% de  
las personas de 15 años y más no sabían leer ni escribir,  
y en 2010 se redujo a 6.9 por ciento. (Ibid, 36).  
4.-Infraestructura y servicios  
5.-Resultados  
6.-Cooperación con otros actores de la sociedad  
Los criterios secundarios para la evaluación de  
resultados de los programas, son principalmente el  
análisis del alcance, cobertura y evolución del  
programa en atención a las necesidades por las que  
se originó; además de la eficiencia terminal, que  
analiza la proporción de estudiantes que se gradúan  
en un cierto periodo de acuerdo a la duración del  
programa. Así mismo, existe una subsección en la  
cual se analiza la contribución al conocimiento, en  
ella se relaciona la productividad académica del  
estudiante con la productividad del núcleo académico  
básico, ante lo que se espera que los estudiantes  
desarrollen y presenten como mínimo un producto  
original. Para los académicos la exigencia es superior,  
pues éstos deberán contar con productividad reciente  
y original de mínimo un producto por año, calculado  
con el promedio de los últimos cinco años.  
Los progresos en cobertura son visibles en el  
nivel básico, sin embargo, en el nivel superior todavía  
existen deficiencias. En cuanto a las instituciones de  
educación superior en México, 418 cuentan con  
programas de posgrado a nivel maestría y 116 a nivel  
doctorado. De los cerca de 8522 programas de  
posgrado registrados ante el Consejo Mexicano de  
Estudios de Posgrado, sólo 1359 están inscritos en el  
Padrón Nacional de Posgrados de Calidad. Derivado  
la Ley Orgánica de laAdministración Pública Federal  
de 1992, que asignó a la Secretaría de Educación  
Pública (SEP) y al CONACYT la responsabilidad  
del desarrollo científico, existe en México un sistema  
de Centros Públicos de Investigación. El sistema lo  
integran 27 instituciones de investigación que tienen  
entre sus objetivos la formación de académicos,  
científicos y tecnólogos, con lo que pretende impulsar  
el bienestar social a través del conocimiento. Estos  
Centros de Investigación se agrupan en tres áreas  
del saber: ciencias naturales y exactas, ciencias  
Para Cardoso y Cerecedo (2011), la calidad  
educativa en el posgrado depende directamente de  
los académicos, que, puesto que indican, son ellos en  
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quienes recae la responsabilidad de investigar y  
desarrollar en los seres humanos aptitudes para  
realizar ciertas tareas. Este «saber-hacer» no  
necesariamente refleja una tendencia hacia la  
comprensión humana, tan necesaria debido a los  
grandes problemas sociales que afectan al mundo.  
propiciar el aprendizaje. El PNPC evidencia esta  
importancia, relativa a la conformación del Núcleo  
Académico Básico con que cuentan los programas,  
los cuales deberán estar integrados por profesores  
de tiempo completo y preferentemente pertenecientes  
al Sistema Nacional de Investigadores.  
Jacques Delors (UNESCO, 1997) propone como  
principios de la educación, cuatro pilares: aprender a  
Conocer, aprender a Hacer, aprender a Convivir  
y aprender a Ser. Estos conceptos fundamentan el  
modelo educativo basado en competencias. La  
propuesta de UNESCO sobrepasa los conceptos  
tradicionales del quehacer educativo, representados  
por aprender a Conocer y aprender a Hacer, para  
abarcar también al sujeto de la educación en un proceso  
integral de su doble dimensión: individual y social. Las  
relaciones subjetivas e intersubjetivas, representadas  
por el aprender a Ser y el aprender a Convivir, se  
han vuelto elementos indispensables de la educación.  
Esta idea existe a nivel internacional desde 1972. El  
informe de Edgar Faure, de la Comisión Internacional  
de la UNESCO sobre el Desarrollo de la Educación,  
titulado Aprender a Ser, expresa los objetivos  
humanistas de la educación, al declarar que ésta debía:  
La propuesta y criterios de la evaluación están  
orientados a la producción científica y de recursos  
humanos, es decir, a la cantidad y al cumplimiento de  
metas. Este tipo de evaluación contiene las  
dimensiones de la calidad educativa propuestas por  
Marques (2011), donde se busca que los programas  
logren sus objetivos, sean acordes a las necesidades  
sociales y cuenten con los recursos necesarios. La  
pregunta que genera este modelo es: ¿y con todo lo  
anterior, a quién estamos formando?  
En efecto, la generación de conocimiento incide  
en el bienestar social, pero, dejando de lado la función  
utilitaria y la formación científico-tecnológica, ¿Qué  
formamos en nuestros académicos, científicos y  
tecnólogos? Ellos serán los formadores de las  
próximas generaciones, los formadores de la sociedad  
«
ayudar a cada individuo a desarrollar sus  
¿Qué tipo de sociedad queremos? ¿Cuál es el criterio  
facultades personales, se esforzará por liberar el  
potencial creador y tratará de impedir, mediante  
la afirmación de objetivos humanistas, el riesgo  
de una deshumanización progresiva de la  
existencia».  
que evalúa la formación humana propuesta por Delors  
en el saber ser?  
Perfil hacia el humanismo  
La educación en posgrado tiene una importancia  
trascendental, debido a que es en este nivel en que  
se forman los académicos e investigadores de las  
próximas generaciones. Como resultado de la  
complejidad de los problemas sociales a los que se  
enfrentan los seres humanos en la actualidad, la  
formación deberá orientarse hacia esta problemática,  
para encontrar áreas de oportunidad que brinden a  
la educación «una forma de promover al ser  
humano en todas sus capacidades» (Méndez y  
Zenteno, 2011).  
En educación superior, los modelos basados en  
competencias se enfocan a una formación orientada  
a logros y al desempeño (Farías, 2010). Para la Dra.  
Gabriela María Farías Martínez, las instituciones de  
educación superior no deben solamente formar  
profesionistas que se desempeñen en sociedad, sino  
que éstos deben ser, a su vez, «agentes de cambio»,  
personas capaces de transformar el grupo social, debido  
a que este tipo de educación condensa objetivos como:  
habilidades de pensamiento crítico, habilidades de  
comu-nicación, habilidades de solución de problemas  
y habilidad de seguir aprendiendo. La Organización  
de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia  
y la Cultura (UNESCO, 1998) indica la necesidad de  
fomentar en los estudiantes los valores en los que  
reposa la ciudadanía democrática y los principios  
fundamentales de la ética, aplicados a cada profesión  
y a todos los ámbitos del quehacer humano.  
Para Quintana (2009), existe en la actualidad  
una tendencia «antihumanista» en la educación.  
Según este autor, existe un reduccionismo de la  
formación de humanos al hablar de «competencia».  
Esta concepción de la educación con base en la  
formación de competencias actualizables en los  
individuos, pone de manifiesto la necesidad de  
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Maturana (2001) expone la importancia del  
emocionar» en la formación de los individuos, puesto  
con el fin de repensar el lugar de la escuela en la  
sociedad, pero también con el fin de aportar  
respuestas a las problemáticas actuales. Corresponde  
a la pedagogía generar el conocimiento necesario para  
lograr tal fin.  
«
que analiza a la propia convivencia como elemento  
formativo. Conocer este aspecto permitirá desarrollar  
propuestas hacia una educación más humana en el  
sentido de considerar el desarrollo humano como  
centro del proceso de formación. El concepto de  
desarrollo humano de Munslow (2008), es entendido  
como el «proceso de ampliación de las opciones  
de las personas conjugando aspectos  
fundamentales como: lo constitucional de cada  
ser, la herencia y la interacción de estos elementos  
con el medio en el cual se desarrolla, aunado al  
proceso evolutivo propio permitiría tener acceso  
a los recursos necesarios para mantener el nivel  
de vida decente que favorezca un bien ser, bien-  
estar, bien hacer y bien saber»; este elemento está  
presente en la educación por competencias, si bien  
no en sus aspectos instrumentales, sí en una  
concepción de la competencia socio-ética que es  
transversal a la propuesta.  
La pedagogía de la integración propuesta por  
Roegiers, es viable para la mejora de los programas  
de posgrado y la creación de categorías de evaluación  
que permitan conformar una verdadera preparación  
de posgrado de calidad en México, que potencie el  
desarrollo humano. El fenómeno de la educación es  
vasto, la tarea de la pedagogía es abordar la  
problemática de la educación a fin de mejorar sus  
condiciones, es importante que este saber teórico-  
práctico se vea reflejado en la situación cultural de  
la sociedad actual.  
Referencias  
CARDOSO-ESPINOSA, E. O., M. T. Cerecedo-Mercado. 2011. Propuesta  
de Indicadores para evaluar la calidad de un programa de posgrado  
en educación. Revista Electrónica de Investigación Educativa.  
1
3(2).  
La integración de los conocimientos propuesta  
por Roegiers (2007) condensa estos aspectos de la  
formación en su concepto de competencia. La  
competencia aparece en la integración de la  
dimensión de los saberes, la dimensión de las  
capacidades y la dimensión de las situaciones. Para  
Roegiers la calidad en formación «descansa en dos  
polos: por un lado, la diversidad de los saberes  
que se movilizan, a saber la escogencia de los  
acontecimientos históricos, la variedad de los  
textos literarios, la selección de los contenidos  
científicos que se opera, etc., y, por otro lado, la  
diversidad de las capacidades que le pedimos al  
alumno movilizar, a la vez, en el plano cognitivo,  
gestual y socio-afectivo.» (p.98). El autor propone  
una nueva búsqueda de sentido, a la vez en  
continuidad y en ruptura con las prácticas actuales,  
CONACYT. 2011. Programa Nacional de Posgrado de Calidad.  
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. México.  
DELORS, J. 1997. La Educación encierra un tesoro. Santillana. UNESCO.  
FARIAS-MARTÍNEZ, G. M. 2010. Espacios de aprendizaje en educación  
superior: de la profesionalización a la innovación para la  
transformación social. Apertura, 13.  
FAURE, E. 1973. Aprender a ser: La educación del futuro. UNESCO.  
INEGI. 2011. Censo de Población y vivienda 2010. Instituto  
Nacional de Estadística y Geografía. México.  
MÉNDEZ-CADENA, M. E., N. Zenteno-Domínguez. 2011. La educación  
de posgrado con un enfoque humanista en un mundo globalizante:  
el caso de Colpos. Sinética. 32:1-10  
MARQUES, P. 2011. Calidad e innovación educativa en los centros.  
En: http://peremarques.pangea.org/calida2.htm.  
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humano. Educacao. Pontificia Universidad católica do Rio  
Grande do Sol. Brasil.  
QUINTANA, J. M. 2009. Propuesta de una pedagogía humanística.  
Revista Española de pedagogía. 68(243).  
ROEGIERS, X. 2007. Pedagogía de la integración. Competencias e inte-  
gración de los conocimientos en la enseñanza. Costa Rica.  
Este artículo es citado así:  
Ortiz-Villanueva, N. 2013: Calidad y posgrado en México. TECNOCIENCIA Chihuahua 7(3): 119-122.  
Resumen curricular del autor  
CARMEN NICTÉ ORTIZ VILLANUEVA. Primera egresada del programa de Maestría en Humanidades de la Facultad de Filosofía y Letras de la  
UACH, con mención honorífica. Inició su desarrollo profesional en la Secretaria de Relaciones Exteriores y en representaciones de  
México en el exterior. Actualmente coordina el posgrado del Centro de Investigación en Materiales Avanzados.  
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